Strábon
NOTAS AL CAPÍTULO IV

-202. Strábon va a describir ahora la costa mediterránea desde el Estrecho de Gibraltar hasta los Pirineos. Esta costa mide para el geógrafo unos 6.000 stadios=1.110 kilómetros, los cuales se distribuyen así: de Gibraltar (Kálpe) a Cartagena (Karchedón), 407 kilómetros; de Cartagena al Ebro (Íber), otros 407, poco más o menos, y del Ebro a los Trofeos Pompeyanos (Pirineos), 296 kilómetros, lo que suma justamente 1.110 kilómetros. Los edetanoí, mencionados aquí, son los que habitaban la zona de Alicante, Valencia y Castellón, poco más o menos. Recibían nombre de la ciudad de Édeta, llamada también Leíria, o Líria (Ptolemaíos), actual Liria, cerca de Valencia, cuyas ruinas, sitas en el cerro de San Miguel, han dado el conjunto más interesante que tenemos de la cerámica ibérica.

-203. Los Trofeos o Monumento de Pompeius, citados por varios autores además de Strábon, han de situarse en el punto más alto de la vía sobre el Col Pertus, en el Pirineo catalán, por donde actualmente pasa la carretera general de Francia, llamada de La Junquera (cfr. núm. 236). Debió de ser una torre similar a la que se alzó en honor de Augusto cerca de Mónaco. Arriba debió de estar la estatua de Pompeius. Este famoso general romano, una de las figuras más grandes de la historia romana, fue el vencedor de Sertorius, de los piratas que infestaban el Mediterráneo y de Mitrídates. Los Trofeos Pompeyanos se alzaron para conmemorar sus victorias sobre Sertorius en España.

-204. Los indikétai habitaban la región del Ampurdán. Su ciudad, Indike, o Undike, estaba junto a Empórion (núm. 235).

-205. Alude a Sierra Nevada.

-206. Es Málaga, fundación púnica no tan vieja como se dice, acaso creada por el 500 a. de J. C. Era un humilde puerto pesquero con industria de salazón muy estimada.

-207. Se refiere al puerto de Málaka y al uso que hacían de él los pescadores de las costas fronteras, los nómades o indígenas mauritanos, propiamente los habitantes de la región del Cabo Metagonion (Tres Forcas, junto a Melilla), pues la voz nomádes alude al género de vida más que a la étnica. En efecto, para los griegos de esta época "nomádes" eran, en general, todos los pueblos del norte de África. Númidas y nómadas son la misma cosa. El adjetivo genérico "nómada" procede de aquí y se aplica a los pueblos trashumantes, pastores, ganaderos, que es lo que significa en griego la raíz contenida en esta voz (confróntese Strábon, III, 5, 5). De Málaga a Gibraltar hay sensiblemente la misma distancia que del Peñón a Cádiz.

-208. Los centros pesqueros eran abundantes en toda la costa mediterránea y atlántica. Famosas eran las conservas de Séxi (Almuñécar), Ábdera (Adra), Carthago Nova (Cartagena), Gádes (Cádiz), etc., en cuyas monedas se halla a veces, como emblema alusivo a estas pesquerías y sus industrias derivadas, la figura del atún. Son las almadrabas antiguas. Del atún y de otros pescados también se hacían varias pastas similares a la nuestra de anchoa, que eran muy solicitadas. Esto era lo que llamaban "gáron" los griegos y "garum" los latinos. De Gádir se exportaba ya a Athenas mismo en el siglo V a. de J. C., compitiendo con productos similares del resto del Mediterráneo. Las de Séxi gozaron de gran aprecio. En la época imperial se exportaba a Roma en grandes cantidades, principalmente el garum de Cartagena.
En el siglo I, un tal Athenius, "negotians salsarius", exportaba esta salsa a Roma, según una inscripción. El garum se tomaba solo o mezclado con vino, con agua, con aceite y hasta con vinagre; era una especie de aperitivo. Galenós y otros médicos lo recomendaban contra la anemia por sus virtudes curativas (las partes más empleadas en la preparación del garum eran precisamente las vísceras y, ante todo, el hígado).

-209. Maináke, una vieja colonia que los phókaioi (foceos) fundaron en España, acaso en el siglo VII. Su nombre parece emparentado con la vecina Mainoba. Fue la colonia griega más alejada de la Héllade. Su fin era comerciar con Tartessós, principalmente en metales. De esta colonia cesan los datos a partir, poco más o menos, del año 500 a. de J. C. Strábon habla de ella ya como de una ruina.

-210. Los phókaioi, o foceos, son los fabitantes de Phókaia, ciudad de Asia Menor cercana a Smyrna.

-211. Probablemente la diferencia de la planta griega y fenicia estribaba en que en las colonias griegas cundió pronto la planta de trazado regular, de calles rectas cruzadas normalmente, mientras que las colonias púnicas conservaron la traza anárquica de sus calles.

-212. La ciudad de los exitanoí es Séxi (Almuñécar), que Strábon y otros llaman también Ex (de donde exitanos). Almuñécar está en la costa de la provincia de Granada. (Para las salazones, vide núm. 208.)

-213. Ábdera es Adra, en la costa almeriense cercana a la de Granada.

-214. Asklepiádes era de Mýrleia, ciudad de Bythinia (Asia Menor). Vivió hacia fines del siglo II o comienzos del I a. de J. C. Fue uno de los más célebres filólogos de su tiempo, muy influido por la escuela pergamena de filología, a pesar de haber estudiado en la escuela rival, la de Alexándreia (hacia el 117). Estuvo en Roma como maestro de su especialidad. De allí debió de trasladarse a España, residiendo en la Turdetania, acerca de la cual escribió un tratado, del que sólo esta referencia y otra (III, 4, 19) han llegado por medio de Strábon, el cual tampoco parece que leyó personalmente a Asklepiádes.
La manía de ciertos filólogos helenísticos (Strábon uno de ellos) de considerar a Hómeros como historiador y geógrafo digno de crédito, llevóle a Asklepiádes a suponer que en la Sierra Nevada había una ciudad con el nombre de Odysseús (Ulises) y otras fantasías que la crítica moderna rechaza con razón decididamente.

-215. Athená es Atenea, la Minerva latina. Teúkros, hijo de Telamón, hermano de Aias, personaje de la guerra de Troya. Se contaba que Teúkros, no habiendo sabido dar cuenta de su hermano, fue desterrado por el padre. Anduvo errante en compañía de fieles amigos. Una de sus andanzas es el viaje a la lejana Ibería, al que alude aquí Strábon y narra más ampliamente Iustinus. Amphílochos es mencionado en la Odysseía y se le atribuyó también un viaje a Ibería. Okélla acompañó a Anténor (véase luego) en sus aventuras, fundando en el noroeste de España la ciudad de su nombre. Anténor fue también osado navegante, al que se le atribuyen largas travesías por mares y tierras. Se dijo que fundó Patauium (Padua, en Italia del Norte), y que estuvo en el noroeste de Ibería acompañado de Okélla. De las andanzas de Odysseús (Ulises) se sacó que fundó Ulisipón, o Olysipón (Lisboa); pero ésta es una leyenda muy tardía, fundada sólo (como las anteriores) en casuales homofonías de las que ciertos escritores poco escrupulosos sacaban consecuencias atrevidísimas como las dichas. En Galicia hubo, en efecto, nombres que sonaban, aproximadamente, como los de Héllenes y Amphílochi, citados por Strábon como ciudades (véase también nota 373).

-216. Kyréne, ciudad que dio nombre a la Kyrenaía, o Cirenaica, al oeste de Egipto. Los etíopes occidentales son los pueblos del oeste de África, por donde navegaban los gaditanos (vide núm. 392). Los lotophágoi son citados en la Odisea. Sýrtis, grande y pequeña, actuales Sirtes, entre Túnez y Cirenaica. Isla Ménix, actual Djerba.

-217. Atlantikón Pélagos. Aparte la designación más común en Strábon y otros autores griegos, que llaman al Océano Atlántico Mar Exterior o Mar de Afuera, empleaban también las de Gran Mar y Okeanós (vide nota 94), y la de Atlántico, que ha prevalecido. El nombre de Atlántico está relacionado con la leyenda de Hércules, que en su expedición al Jardín de las Hespérides (vide nota 161) tuvo que vencer antes al gigante Atlas, que habitaba en la región norte de África, donde, según la leyuenda, sostenía sobre sus hombros el Mundo, imagen de la cordillera que por esta misma razón lleva el nombre de Atlas.

-218. Strábon, que creía a pie juntillas las leyendas homéricas, trata aquí de justificar su credulidad interpretando y glosando los textos de la leyenda. Krátes de Mallós vivió hacia el 180-145 a. de J. C.; era también crédulo defensor de Hómeros como escritor científico. Por el contrario, Pythéas (vide núm. 139) no merecía crédito para Strábon, y aquí lo denigra nuevamente, según costumbre.

-219. Los héllenes son los griegos. Es exacta la apreciación straboniana de que la causa principal que determinó la conquista romana fue la división interior de los pueblos peninsulares; no obstante, como dice el geógrafo, estas luchas duraron unos doscientos años, prueba de la admirable capacidad defensiva de los pueblos hispánicos. (Véase en IV, 4, 2, una nueva y justa apreciación de estos hechos.)

-220. Los karchedónioi son los cartagineses; los tyrioi, los fenicios de Týros, y los keltoí, los celtas. Los primeros llegaron a dominar efímeramente gran parte de la Península a fines del siglo III a. de J. C., para abandonarla luego en manos romanas durante la segunda guerra púnica. Los fenicios no hicieron propiamente conquistas militares, sino establecimientos comerciales, pacíficos en general (Gádir ante todos). Los celtas vinieron en dos oleadas principales, una hacia el siglo VIII y otra hacia el VI antes de J. C., estableciéndose en la meseta principalmente, dando lugar acaso a su fusión parcial con los iberos (vide núm. 92). Los bérones, que aquí cita a la par de los keltíberes, como si unos y otros constituyesen el total de los celtas inmigrados, habitaban hacia el sur de la provincia de Santander (vide núm. 261).

-221. Ouríathos en griego es lo que en latín Viriatus. Le llama bandolero (cf. lo dicho en 184). Las guerras de Viriato fueron un episodio de las guerras lusitanas (155-136), en gran parte coetáneas de la guerra numantina (154-133).
Viriato mantuvo a raya a los romanos durante ocho años (147-139). Los mismos historiadores antiguos han alabado de él su fuerza persuasiva y la honradez de su carácter. Era diestro y ágil, en la guerra como en toda clase de ejercicios; era frugal y liberal, dando todo a sus partidarios sin reservarse nada para sí mismo. De su indiferencia ante la riqueza habla la curiosa anécdota de la boda: habiéndose casado con una joven de gran posición, despreció las ofrendas de su suegro, y tomando su lanza y su caballo, sentó en él a su mujer y partió para la sierra, dejando a los asistentes a la ceremonia en pleno festín. Viriato era de origen humilde; según se dice, pastor, acaso de la Sierra de la Estrella. (Sobre su liberación de la matanza de Galba, véase núm. 184).

-222. Sertórios (latín Sertorius). Las campañas de Sertorius en España (82-72) tienen su origen en la guerra civil que estalló en Roma por la rivalidad entre Marius y Sulla (Sila). Sertorio, de ideales democráticos, tuvo que buscar refugio en España huyendo de las persecuciones de Sulla. Aquí supo captarse las simpatías de los indígenas por su buen trato con ellos. Aprovechóse de su ascendiente para moverlos en favor de sus ideales y en frente de la Roma de Sulla, contra la que luchó ventajosamente en casi toda la Península (Metellus), hasta que la llegada de Pompeius le acarreó la derrota y el asesinato a traición, llevado a cabo por algunos romanos de su facción en Huesca (Osca). Parte importante en esta conjura hay que acharcarla al despecho de los generales romanos, que veían con disgusto cómo Sertorius confiaba más en los iberos que en ellos.

-223. Para Karchedón Néa (Cartagena), véase el número 130. Sobre las salazones, los números 208 y 228.

-224. El Íber es el Ebro. El Soúkron, el Júcar; la ciudad del mismo nombre es desconocida, acaso Cullera, pero en el cerro que la domina.

-225. Se refiere a las tres colonias de Hemeroskopeíon (que cita), Alonís y Ákra Leuké (que no cita), pero que conocemos. Respecto a Hemeroskopeíon hay un error en Strábon, que cree que Diánion procede de Diana, divinidad latina equiparable a Ártemis, cuyo culto cita en Hemeroskopeíon. La realidad es que junto a la colonia griega vivía otra ibérica de nombre Diniu, que los latinos transformaron en Dianium llevados por la ecuación Ártemis=Diana. Dianium dio Denia.

-226. Planesía es la isla Plana (ahora llamada de Tabarca), cerca de Alicante. Ploumbaría es cualquiera de los islotes cercanos a Mar Menor. Sin duda su nombre precede del latino "plumbus"= plomo, del que se obtiene en la región de Cartagena. Los textos antiguos citan en esta región una ciudad llamada Molýbdana, nombre griego semejante ("mólybdos"=plomo). Acaso era un embarcadero o depósito de mineral, donde irían a recogerlo antes los griegos y luego los romanos.

-227. Es Mar Menor; 400 stadios=74 kilómetros, aproximadamente, el perímetro actual.

-228. Heraklés, o Skombraría. El primer nombre alude a la leyenda heráclea y procede de cuando los mcolonizadores helenos visitaban estos lugares. Skombraría adviene del "scomber" o escombro, pez que, como el texto dice, servía para la fabricación del garum, al que llama el mejor por ser el de Catagena muy solicitado y famoso entoces (vide núm. 208). La isla de Skombraría ha dado el nombre de Escombrera que hoy lleva.

-229. Sagoúnton, latín Saguntum. El origen del nombre es dudoso. Zákynthos es la actual Zante, en la costa oeste de Grecia. Rhomaíoi=romanos; karchedónioi=carthagineses.

CONTINUACIÓN.-------------------------------------------------------- INICIO.